La música amansa las fieras. En mi caso es rigurosamente cierto para combatir el mal humor durante la menopausia. No hay nada que me calme más que una buena sesión de música tranquila y relajante. Un sofá donde tumbarme, un poco de incienso de sándalo y un buen CD de ambiente y dejar los ojos cerrados un rato son mano de santo.

Lo malo es que en una casa llena de adolescentes esos momentos escasean, y hay que buscarlos, prepararlos, blindarlos y dejar claro que están ahí y tienen que ser respetados.

Igual que yo respeto las HORAS y HORAS que se pegan enganchados hablando por el móvil y mirando videos en la tablet, que cuando se les acaba la batería es una tragedia verlos buscando cargadores y enchufes libres por toda la casa.

Pero lo de escuchar música de relax, y a la vez escuchar el parloteo incesante de mis hijos es incompatible, así que les he pedido por favor si pueden dejar de hacer tanto ruido.

Me han dicho que no pueden.

Y me han regalado unos auriculares ESTUPENDOS.

¡Ah, que paz!

Irene (9 Posts)