Dormir no duermo mucho. Las cosas como son, pero en todo ese tiempo que paso sin dormir no penséis que me quedo mirando las musarañas. Cuando una tiene insomnio durante la menopausia hay que asumirlo y pensar positivamente en ello. Son horas que se pueden aprovechar para otras cosas. Ahora me he acabado una saga de novelas que llevaba años tratando de leer. Por fin he visto todos los capítulos de la serie esa que daban tan tarde que me gustaba tanto, y además, llevo el trabajo de la oficina no solo al día, si no adelantado.

Lo único que me falta es dormir un poco más. No es que no duerma nada, pero hay días que duermo bien, otros regular y otros pues más bien nada. El secreto es saber en que tipo de día estás y adelantar acontecimientos.

No sirve de nada quedarse en la cama mirando el techo agobiada, si yo veo que la cosa está por alargarse me levanto a hacer algo. Si me da el sueño, lo cojo (No sea que se escape) y vuelvo a la cama a toda velocidad. Pero si no, pues no pasa nada.

Como hoy. Aquí me tenéis compartiendo esto con vosotr@s. Son las tres de la madrugada. Y mira, me está entrando un sueñecito…

Sara (9 Posts)